24 horas de labor de parto (parte uno)

Por: Andrés Jaramillo
@andresgaj

Nuestro Mateo Joan nació el 12 de enero del 2015 a las 02:54. Eso fue lo que nos dijo el médico especialista que atendió el parto. Pero en realidad, su llegada al mundo comenzó casi 24 horas antes; a las 02:00 de la madrugada del 11 de enero. Dormíamos plácidos y silenciosos sobre la cama, consciente de lo que estábamos por vivir.

Esperábamos el momento con ansias, luego de 40 semanas de un embarazo sin sobresaltos, que siempre agradeceremos. Sabíamos que los primeros dolores de parto iban a presentarse horas antes del alumbramiento, por lo que nos habíamos prometido tomar el momento final con calma.

Iba a resultar inútil y hasta peligroso correr con las maletas con ropa y pañales por las gradas, desde el tercer piso de la casa. Era necesario esperar que los dolores se presenten cada cinco minutos. No cada 20 minutos ni cada 10… cada cinco minutos. De lo contrario corríamos el riesgo de que en el hospital no autoricen el ingreso y nos pidan que volviéramos a casa con las maletas cargadas en los hombros y el bebé aún en el vientre.

Por eso llevamos un registro detallado del tiempo entre una contradicción y otra, para saber la hora exacta. Nunca fue tan útil como en ese momento la aplicación de notas del teléfono celular gnote. Más en una casa de la era digital donde escasean los esferos.  Nos permitió tener ese registro a la mano y poder actualizarlo en tiempo real.

Nuestro Mateo sintió que estaba listo para nacer desde las 04:00 del 11 de enero del 2015y Así lo vivimos:

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